sábado, 5 de mayo de 2012

En el ruido de la noche

Tengo el balcón abierto, es un primero, así que oigo muy bien los ruidos de la calle, de la noche, de la ciudad despierta. El sonido de la noche es en sí mismo casi una melodía inconexa. Se oyen perfectamente las conversaciones que a las tres de la mañana dos personas mantienen de camino a casa, pensando que nadie las oye, y están pasando exactamente a cuatro metros bajo mi balcón abierto de par en par. Hace un poco de frío, me he echado una pequeña manta por encima, merece la pena. El fresco de la noche entra en este salón en penumbra a la vez que se va el humo del tabaco. Oigo unos tacones apresurados, y una carcajada ahogada. Mis únicas luces: una lámpara de ambiente y la pantalla del portátil en el que escribo. Se oye tráfico a lo lejos, de vez en cuando alguna sirena, un taxi acaba de dejar a alguien en su casa, la puerta se cierra con un gracias, adiós. Y mientras yo, dentro, en mi butaca, con el portátil sobre mis rodillas me dejo acariciar por melodías del pasado. No, me equivoco. Son más bien melodías del futuro…
No me sirven de nada mis ojos.
Ya no. Mi alma no está muerta,
Inconsciente, la dejo vagar despierta.
Poco pueden ver mis ojos, siempre me engañan.
Prefiero esa voz ahogada que ahora comienza a salir.
Maltrecha, herida, pero viva.
Gracias voz querida, puedes gritar ahora toda tu ira.
Saldrán de las raíces de la muerte, las alas de la vida que te espera.
Qué mejor dicha. Sin querer queriendo llegó el momento.
No se si te recuerdo, o tan solo es el recuerdo del recuerdo,
Débil, distorsionado por el peso de la memoria y la experiencia.
Hoy, con más conciencia llego a verte, quien fueres.
Mi corazón anda desbocado, por una emoción perdida,
Saciada, sentida, y acabada.
Descansa corazón, pero a la vez late con fuerza,
Recuérdame quién soy, recuérdame que estoy viva.

viernes, 27 de abril de 2012

Rompiendo el Silencio

No se qué me pasa. Bueno… mejor dicho se perfectamente qué me pasa. Lo que ocurre es que escuece darse cuenta. Y la explosión emocional que le sigue a ese darse cuenta es demasiado abrumadora, cuesta mucho alegrarse por tenerla y por vivirla.
Estoy haciendo algo distinto a lo que he hecho siempre. Y es lo más complicado que he hecho en mi vida, en los 24 años que tengo. Aunque como dicen los verdaderos maestros: si algo te resulta fácil, es que ya lo sabes hacer.
Louise siempre dice: no te niegues a mirar el fruto de las semillas que has plantado.  Lo que hace unos meses llamaría casualidad, esa “casualidad” hizo que conociera todo esto. Supongo que todo antes en mi vida había estado caminando hacia aquí pero era imposible que me diese cuenta. Se trata de un espacio donde nada se deja al azar, y mucho menos las cosas que de verdad nos importan, como por ejemplo las enfermedades que aparecen en nuestra vida, las personas que mueren sin que podamos despedirnos de ellas, o las relaciones y los vínculos que tenemos con las personas que nos rodean, estén cerca o lejos de nosotros. 
No desisto en esta ascensión, que es la más dura de mi vida. Aunque como diría Vasudeva, quizá no exista ninguna cima, sino un río que hay que saber escuchar para poder dejarte llevar por su corriente sin ningún miedo.
Y es precisamente hoy después de la noche festiva de ayer, después de que mucha gente haya partido a un lugar que me resulta especialmente entrañable, que mis neuronas salen de paseo, que te recuerdo, o que más bien… tú has venido sin pedirme permiso, a mi mente. Todo esto también va por ti, si no lo sabes ahora, lo sabrás en algún otro momento de tu vida, estoy segura.
Que no te asusten tus emociones… llorar, gritar… es el mejor regalo que puedes hacerte. Lo que no dejamos salir al exterior se queda en nuestro cuerpo y nos hace verdadero daño. Te lo dice una que sabe de lo que habla.
“ De silencio está hecho el disfraz que nos impide superar el miedo ”. Supongo que te suena esta letra.
Yo ya me he quitado el disfraz y estoy rompiendo el silencio.
Y ahora me voy al Turó de la Seu Vella… que tengo ganas de pasear al espíritu revoltoso que tengo hoy.

sábado, 24 de marzo de 2012

Sin atrezzo

No necesito que hables cinco idiomas
no necesito que tengas un coche
no necesito que me invites a cenar
no necesito que colecciones títulos y master
no necesito que tengas una casa propia
no necesito lujos ni joyas

Tan solo muéstrame que eres feliz simplemente porque existes.

http://www.youtube.com/watch?v=eMo2p70b4KA

miércoles, 29 de febrero de 2012

Martillazos y creencias

Ayer se me olvidó escribir un descubrimiento más:

. Las creencias sobre nosotrxs mismxs determinan nuestra vida.

Y aqui va una pequeña historia que ilustra este descubrimiento:

El famoso psicólogo Abraham Maslow, ejercía como psicoterapeuta con un paciente que estaba totalmente convencido de ser un cadáver. Naturalmente todos los razonamientos racionales se estrellaban ante su firme convencimiento -emocional- de cuál era su estado. De repente Maslow tuvo una idea que juzgó definitiva.

- ¿Los cadáveres sangran?. Preguntó a su empecinado paciente.
- Qué tontería, todo el mundo sabe que un cadáver no puede sangrar. Respondio.

Maslow que se había provisto a escondidas de un alfiler, pinchó con él repentinamente, la yema del pulgar de su paciente.

- ¡Lo ve!, gritó Maslow rebosante de lógica, al ver brotar la sangre del dedo de su paciente.
- Pues ahora resulta que si que sangran.. Admitió sorprendido el paciente.


Ciertamente, muchas veces en la vida nos hemos sentido cadáveres que curiosamente sangraban. Como si no pudieramos despegarnos de algo que sabemos que es irracional, que no nos conduce a nada bueno y que nos hace daño, pero que sin embargo, nos vemos abocados a ello una y otra vez. Por suerte, a algunas personas nos llega algo que irrumpe como un martillazo sobre nuestras creencias, y las desbarata. Desorganiza los conceptos, las letras y los sentimientos, generando otros nuevos.

...Me encantan este tipo de martillazos

martes, 28 de febrero de 2012

Descubrimientos

Ahí van una serie de descubrimientos que me estan cambiando la percepción de muchas cosas:

· El inconsciente no sabe mentir.
· El inconsciente no entiende la negación. (O sea, cuando pones un NO delante de cualquier frase en tu propio diálogo interno)
· Cuando sientes tu primer insight real, te quedas unos instantes suspendida en el tiempo.
· La introspección es la llave para revolucionar la conciencia, y sobre todo la inconsciencia.
. El dolor es el dolor. Poco importa si lo queremos llamar físico o emocional, son gemelos monocigóticos.

Y el mejor descubrimiento:

. El Amor está en todas partes, esencialmente en uno/a mismo/a.

sábado, 7 de enero de 2012

La Grieta

Iba cargada con una mochila gigante, llena de reglas, deberías, miedo, límites y autocebos. Era horrible porque había pasado largos años con esa pesada mochila sobre mí, mis pies estaban hinchados, mis hombros deformados por el peso, mis rodillas ya no me sostenían. Un día, de repente, comencé a ver que una pequeñísima grieta empezaba a resquebrajarse en el suelo que pisaba. En menos de un minuto, pasó de un centímetro a un abismo. No podía continuar. Creí que allí acababa mi camino. Tras largos días de dolor, hastío y hambre, sentada en frente de esa enorme grieta, alguien, desde el otro lado me tendió un trozo largo y quebradizo de madera. De buenas a primeras creí que se estaba burlando de mí, me enfadé muchísimo. Esa madera no podría sostenerme para poder cruzar. De nuevo pasé largos días terribles, pensando en lo penosa que era mi situación. Hasta que un atardecer, algo en mí se dio cuenta de que si soltaba mi pesada mochila, quizá podría pasar al otro lado. Suponía quedarme sin nada de lo que tenía en mi antigua vida, era arriesgado, pero me decidí. En cuanto puse un pie en la madera, supe que no me caería, que soportaría mi peso, ni un gramo más, ni un gramo menos.

Hoy ya no me duelen mis hombros, ni mis rodillas, ni mis pies. Hoy ya he roto el sansara.

martes, 6 de diciembre de 2011

22.000 millones de esclavos.. en forma de petroleo

Pocos se han parado a pensar un poco más allá de este tiempo. De este tiempo que nos parece un desastre, un tiempo en el que la palabra crisis ha inundado nuestra vida, y en algunas ocasiones nuestras ganas de vivir. Creo que esto que ahora llamamos crisis es solo un toque de atención, una campanilla estridente, que a base de presión queremos silenciar. Pero... estiremos un poco nuestros músculos, deshagamonos un poco de ese entumecimiento mental en el que estamos y pensemos tan solo en la siguiente idea: Las reservas de combustibles de petroleo y gas natural se agotarán antes de final de siglo, aun aflojando el consumo actual a más de la mitad. ¿Qué puede ocurrir entonces? Abriendo un simple sandwich nos encontramos que está hecho a base de petroleo: las semillas que se usaron para fabricar el trigo de ese pan, las obtuvo un agricultor en cualquier lugar del mundo a precio de coste, el trigo se cultivó mediante máquinas agrícolas abastecidas de petroleo, a ese trigo se le echaron abonos para que creciera hechos a base de derivados del petroleo, el trigo se cosechó con maquinas agrícolas - de nuevo-, se secó mediante secadores artificiales abastecidos mediante gas natural, se transformó en pan en macroindustrias, se trasladó y exportó en grandes barcos o aviones -abastecidos cómo no con petroleo-, y llegó a su destino en el supermercado a través de camiones... Y eso solo es el pan de un sandwich. Imaginaros el resto de cosas que comemos. Se calcula que actualmente a través del petróleo estamos supliendo el trabajo que harían 22.000 millones de esclavos. ¿Y cuando se acabe el petróleo? La pregunta es muy dura, y muy complicada. Si no cambiamos en poco tiempo este sistema de producción y consumo nos veremos en medio de ya no una crisis económica, sino de una crisis alimentaria a nivel global, de las que ahora vemos tan lejos de nosotros en lugares como Somalia, o Etiopía. Hay personas que ya se han dado cuenta de lo que nos viene encima, y que están empezando a cambiar el sistema, "mucho mejor si los gobiernos se involucran, pero si no lo hacen es viable hacerlo sin ellos", opinan.
Aquí os dejo con una explicación de todo esto, con algo que verdaderamente puede cambiar las cosas. Relatado por una persona que como yo, ha vuelto a casa, y que hace muy poco que ha empezado a descubrir lo que está ocurriendo, y lo que va a ocurrir:

http://vimeo.com/18161854