lunes, 20 de agosto de 2012

La revelación de lo conocido

Se que no voy a poder expresar todo lo que siento con palabras, y menos en unas lineas virtuales. Pero necesito plasmar aunque solo sea un poco, las sensaciones que tengo. Sabía que tu "visita" de siete dias, que vinieras a verme, y que descubrieras un poco todo esto sería algo genial. Pero nunca me imaginé algo así.
Hemos viajado a un pasado remoto, hemos vivido el presente y hemos proyectado un futuro enigmático fantaseando con las montañas de Lugano entrelazadas a nuestra propia vida, y lo mejor de todo: entrelazando nuestras propias vidas.
Pocas veces en la vida he pasado una noche entera hablando, hasta el amanecer, sin que existiera el tiempo, pocas veces una noche de sábado ha sido tan intensa como la pasada. Nuestra noche de sábado. Creo que nunca la olvidaré.
He descubierto un tesoro escondido, gracias por dejarme la llave para poder abrir el cofre, supongo que había estado mucho tiempo delante de mis narices, pero no pude verla antes.

Gracias, mil gracias

domingo, 29 de julio de 2012

El año de los cambios

Es curioso el lenguaje en que la vida te habla. Poquito a poco, se va quitando la niebla. Y menos mal que es poco a poco, si fuera más rápido de lo que está yendo no lo aguantaría. Hoy he estado hablando contigo de algo que creí que jamás hablaríamos, un tabú con mayúsculas, un tabú que ya no lo es. Y no sabes cuánto me alegro, siento que estamos más cerca, que te comprendo más, un poco más. Hoy me has dicho algo que ya sabía, y has oido algo que no sabías y que no se si estabas preparada para oir, porque se que estas cosas te chirrian, no te gusta oirlas. No salgo del asombro, positivo asombro.

Años hablando y expresando sin saber porque, y sin saber a quién. Y de las rosas del jardín, solo hay dos que desprenden olor.

Desde luego este año es el Año de los Cambios, lo voy a bautizar así.

lunes, 16 de julio de 2012

Luz

Ésta última semana ha sido una locura, una revelación, y una llave maestra para muchas cerraduras viejas y oxidadas. Se han juntado una cantidad de emociones que probablemente nunca se habían expresado todas juntas.
Por una parte está el enfado, por una carrera que me ha dado bien poco, de la cual he tenido que exprimir con más fuerza de la que yo tenia un jugo siempre escaso. ¿Cómo es posible que haya aprendido más en cinco días que en cinco años? No se si algún día podré comprenderlo.
Por otra parte está el asombro, porque por fin encuentro la luz después de tantísima oscuridad, y tanto camino pedregoso. Es un asombro casi como de quedarme maravillada por todo lo que he visto, todo lo que he aprendido y todo lo que he descubierto. Y alegría… la alegría del fluir, tantísimo tiempo intentando comprender a nivel filosófico el fluir, y de repente, lo comprendo, lo vivo y lo siento. Me queda mucho por andar, pero se que estoy en la senda, o al menos si he de elegir alguna en esta dirección, se que ésta es la mía.
Me he acordado de muchísimas personas que ya no están en mi vida, puesto que ha sido un viaje al pasado, un duro viaje que me ha servido para reestructurarlo y desencriptarlo. Ahora empieza el trabajo individual, no menos duro. Me siento profundamente agradecida por todo lo que me mostraron aquellas personas que ya no están, y también cómo no, por lo que me han iluminado las personas que sí están. Desde el corazón os doy las gracias.
Solo ahora comprendo que nada ha sido casual, sino más bien causal… Que mi correo electrónico dejara de funcionar a finales de enero, que este blog deje de llamarse La Causa de Tessa, que la noche que en el Ragna me di cuenta de que Madrid no era mi sitio, que tenía que volver al origen…  Sin saberlo empezó una nueva etapa que brilla con luz propia.

martes, 3 de julio de 2012

Picar la piedra

Varias veces he oído decir a Rubén: nada cambia si nada cambia. Yo quiero modificar sensiblemente la afirmación: nada cambia si tú no cambias. Puedes encomendarte al mejor whisky siete noches a la semana, puedes recorrer 600 km de camino a pie con una mochila de 10 kg pidiendo que tu promesa o petición se cumpla al llegar a tu destino, puedes esperar que un quirófano te ayude a quitarte aquello que sobra en tu cuerpo o ponerle lo que le falta, puedes esperar que un medicamento te cure… pero el problema corre el gran riesgo de volverse a repetir si no llegas al origen, te haces consciente del verdadero problema y lo aceptas. Y algo tan sencillo llega a ser tan complicado que te puede conducir directamente a tu tumba. Aceptar ciertos problemas, puede ser tan insoportable que hay quien prefiere morir para evitar encararlos. Por eso me parece que es necesario desaprender el miedo. Muchas personas han estado, y están encarceladas en la escuela del miedo:
-          No voy a intentar esto porque igual pierdo lo poco que tengo ahora
-          Tengo miedo de lo que mi madre, padre ( y un etcétera  enorme: hermano-a, abuelo-a, novia-o, marido-mujer…) diga, piense, o haga
-          “Más vale malo conocido que bueno por conocer”
-          No soy feliz con mi pareja pero tengo miedo a estar solo/a y por eso sigo en esta farsa
-          Etc Etc Etc
Y esto es devastador, porque condiciona física, psicológica y emocionalmente nuestra existencia. Creo que necesitamos desaprender el miedo, decodificarlo, comprender por qué se instauró y desde cuando. Y después de esto comenzar a dejar fluir la emoción que el miedo ha colapsado, que por mayoría aplastante suele ser la ira.
Hace cinco días una estupenda persona me dijo, medio sonriendo:  “alguien tiene que picar la piedra”. Es un colega de profesión, podríamos llamarlo así, aunque es mucho más que eso. Lo curioso es que ese lema me recordó, casi remotamente a otro lema que en un pasado escuché de una voz cercana: “alguien tiene que hacerlo”.
Mi dilema está en si realmente, en el fondo de mi ser, y con todas sus consecuencias, quiero hacerlo. Ahora mismo veo una luna llena preciosa. Espero que me ilumine, aunque solo sea un poco, este camino.

viernes, 8 de junio de 2012

Asco y vergüenza, otra vez más

Como los mossos no tienen otra p__ labor que hacer, como no hay p__ ladrones y criminales sentados en asientos de cuero y conduciendo ferraris, como se abuuurren tanto, pues se dedican, ademas de agredir y apalear a manifestantes, a filmarlos. Y os preguntaréis para que? Será que tienen por hacer una frustrada carrera en el mundo audiovisual? Va a ser que no. Los graban en video para tenerlos bien identificados, y un par de días después, casualidad de la vida! detienen a algunos, y a otros los paran aleatoriamente, saliendo de la facultad, cuando salen de comprar el pan, cuando están conduciendo... y les registran todo lo que llevan encima. Que me expliquen que mierda de democracia es esta, porque a este paso pronto vamos a tener prohibido caminar en grupo por la calle. Me gustaria ver la cara del individuo que está grabando en video, porqué va tan tapadito? Tenía frio? O es que se esconde porque tiene miedo?.. y si tuviera miedo de que se le reconociera... me pregunto porqué, ¿no es él quién tiene la porra y la pistola?

http://www.youtube.com/watch?v=S5B63pKL__w

sábado, 5 de mayo de 2012

En el ruido de la noche

Tengo el balcón abierto, es un primero, así que oigo muy bien los ruidos de la calle, de la noche, de la ciudad despierta. El sonido de la noche es en sí mismo casi una melodía inconexa. Se oyen perfectamente las conversaciones que a las tres de la mañana dos personas mantienen de camino a casa, pensando que nadie las oye, y están pasando exactamente a cuatro metros bajo mi balcón abierto de par en par. Hace un poco de frío, me he echado una pequeña manta por encima, merece la pena. El fresco de la noche entra en este salón en penumbra a la vez que se va el humo del tabaco. Oigo unos tacones apresurados, y una carcajada ahogada. Mis únicas luces: una lámpara de ambiente y la pantalla del portátil en el que escribo. Se oye tráfico a lo lejos, de vez en cuando alguna sirena, un taxi acaba de dejar a alguien en su casa, la puerta se cierra con un gracias, adiós. Y mientras yo, dentro, en mi butaca, con el portátil sobre mis rodillas me dejo acariciar por melodías del pasado. No, me equivoco. Son más bien melodías del futuro…
No me sirven de nada mis ojos.
Ya no. Mi alma no está muerta,
Inconsciente, la dejo vagar despierta.
Poco pueden ver mis ojos, siempre me engañan.
Prefiero esa voz ahogada que ahora comienza a salir.
Maltrecha, herida, pero viva.
Gracias voz querida, puedes gritar ahora toda tu ira.
Saldrán de las raíces de la muerte, las alas de la vida que te espera.
Qué mejor dicha. Sin querer queriendo llegó el momento.
No se si te recuerdo, o tan solo es el recuerdo del recuerdo,
Débil, distorsionado por el peso de la memoria y la experiencia.
Hoy, con más conciencia llego a verte, quien fueres.
Mi corazón anda desbocado, por una emoción perdida,
Saciada, sentida, y acabada.
Descansa corazón, pero a la vez late con fuerza,
Recuérdame quién soy, recuérdame que estoy viva.

viernes, 27 de abril de 2012

Rompiendo el Silencio

No se qué me pasa. Bueno… mejor dicho se perfectamente qué me pasa. Lo que ocurre es que escuece darse cuenta. Y la explosión emocional que le sigue a ese darse cuenta es demasiado abrumadora, cuesta mucho alegrarse por tenerla y por vivirla.
Estoy haciendo algo distinto a lo que he hecho siempre. Y es lo más complicado que he hecho en mi vida, en los 24 años que tengo. Aunque como dicen los verdaderos maestros: si algo te resulta fácil, es que ya lo sabes hacer.
Louise siempre dice: no te niegues a mirar el fruto de las semillas que has plantado.  Lo que hace unos meses llamaría casualidad, esa “casualidad” hizo que conociera todo esto. Supongo que todo antes en mi vida había estado caminando hacia aquí pero era imposible que me diese cuenta. Se trata de un espacio donde nada se deja al azar, y mucho menos las cosas que de verdad nos importan, como por ejemplo las enfermedades que aparecen en nuestra vida, las personas que mueren sin que podamos despedirnos de ellas, o las relaciones y los vínculos que tenemos con las personas que nos rodean, estén cerca o lejos de nosotros. 
No desisto en esta ascensión, que es la más dura de mi vida. Aunque como diría Vasudeva, quizá no exista ninguna cima, sino un río que hay que saber escuchar para poder dejarte llevar por su corriente sin ningún miedo.
Y es precisamente hoy después de la noche festiva de ayer, después de que mucha gente haya partido a un lugar que me resulta especialmente entrañable, que mis neuronas salen de paseo, que te recuerdo, o que más bien… tú has venido sin pedirme permiso, a mi mente. Todo esto también va por ti, si no lo sabes ahora, lo sabrás en algún otro momento de tu vida, estoy segura.
Que no te asusten tus emociones… llorar, gritar… es el mejor regalo que puedes hacerte. Lo que no dejamos salir al exterior se queda en nuestro cuerpo y nos hace verdadero daño. Te lo dice una que sabe de lo que habla.
“ De silencio está hecho el disfraz que nos impide superar el miedo ”. Supongo que te suena esta letra.
Yo ya me he quitado el disfraz y estoy rompiendo el silencio.
Y ahora me voy al Turó de la Seu Vella… que tengo ganas de pasear al espíritu revoltoso que tengo hoy.