lunes, 15 de abril de 2013

Ocre

A la mierda. Necesito hundirme de nuevo. Como siempre, es necesario hundirse bien hondo para salir después bien arriba. No se puede luchar contra la dualidad. En este mundo todo tiene dos versiones, dos partes indivisibles. Y la una no puede existir sin la otra. Ahora toca un poco de sombra.
Como cuando bajas una escalera con algunos peldaños rotos, y sabes perfectamente que algunos están rotos, pero sigues bajando. Tarde o temprano tropezarás, y te harás un rasguño. Pero si no tienes tanta suerte tal vez acabes rodando hasta el próximo descansillo. Esto va por todos esos valientes a los que no les importa acabar rodando hasta el descansillo.
Supongo que ahora entiendo un poco más ese gusto por la decadencia, esa tendencia que condiciona ciertas vidas, y las hace endiabladamente bellas, torturadas y tortuosas. Pintadas de un tono ocre, con demasiadas pinceladas densas, mal dadas, con demasiada emoción depositada en el pincel. Con demasiada rabia como para poderla plasmar en un trazo. A veces con demasiado de todo, y otras con demasiado de nada.

martes, 19 de marzo de 2013

La desgracia ...y la gloria

"Tus momentos de mayor desgracia, son tus momentos de mayor gloria". Enric Corbera

Hay quien lea esto que pensará: hay que estar cascado de verdad para pensar así.

Yo solo puedo decir que lo único que tengo hacia mis momentos de mayor desgracia, son sentimientos de puro agradecimiento. Gracias infinitas, sin ellos no podría valorar ahora los pequeños brotes de los almendros que están naciendo, las personas que me arropan con su amor, las sabias palabras de los personajes anónimos que se cruzan en mi vida, el sonido del didgeridoo, y en definitiva el sonido de la Vida.

¿Cómo estar aquí puede ser tan magnífico regalo? Sorprenderme cada día más con la existencia hace que pueda vivir con la libertad de sentir la sombra y la luz igual de hermosas.

viernes, 8 de marzo de 2013

Entre bambalinas

Se lo que está pasando. Se la razón del silencio, tómate el tiempo que necesites, el que precises oportuno, no seré yo la que lo rompa, después de todo, la reina de los silencios fui siempre yo, ahora debo aprender de ti. Meses o años, ahora tú marcas el “tempo”.
Tienes todo el derecho del mundo a cuestionarte lo que haces, a enfadarte contigo mismo, a sentirte culpable e incluso a tener miedo. Si ella es para ti, lo sabrás. Y si es así, después de sentirte culpable o enfadarte contigo mismo, o tener el más absoluto de los miedos… Sentirás que vuelves a sonreír y que la vida te devuelve la sonrisa.
Y yo seré feliz contigo, porque mi cariño y mi amor hacia ti siempre estarán ahí, ocurra lo que ocurra. Incondicionalmente. No olvides que estoy ahí, entre bambalinas, sonriéndote dulcemente en la penumbra, aunque no puedas verme.

jueves, 28 de febrero de 2013

Cultivo de Piedras

Ayer escuché por primera vez el sonido de esto. El sonido de estas palabras que escribí hace demasiados años. Jamás imaginé que alguien podría recitar esto junto a mi. Era intensamente bonito, dulce, ingenuo. Gracias Abi. Supongo que es la razón por la que lo publico hoy aquí.


Cultivo de Piedras

En el destierro de la dulce mirada,
En la nómada precisión
En que mis risas se zambullen con tesón,
En el lechoso charco que mis pálidos colores se disuelven,
En el sinfín del devenir del vuelo vivachero,
Con saña, mas temerosa, se aleja la dichosa palabra,
Del surfero de las nubes, del labriego del fervor,
Proscrita tu andadura sin par, vista sin recelo la belleza,
Que el peregrino rubor del viento
Despierta en la cadencia de tu aliento,
Descargando la atención convulsa,
Del latir de sufrimiento,
Porque sin Alba no vivo, y con Luna, me extingo.
Desdibujándome sedienta, por el roce de la Libertad del Firmamento…
Y con la mundanal y gloriosa,
Aterciopelada y vigorosa música,
Que cae del Cielo a la Tierra…
El muro queda pequeño y confuso,
Porque el Alma prosigue su fluir
Pero la materia comete su límite;
Y con el permutar de inquietudes sofocadas,
Acordes silenciosos de languidez de melodías…
Latencia del vínculo minucioso,
Finura del verbo pretencioso,
Que disfruta con la ebullición
Del genio prodigioso, con la tentación de la milicia racional,
Apariencias engañadas, mentirosas verdades,
Vagando meditabunda, profesando reflexión,
Flirtear con vigores, desdeño de temores,
Vuelta al paso interno de la acción bordada,
Reconstruyendo la figura divagada,
Comprendiendo porqué todo es como es,
Y nada es como fuera.
Partiendo de la idolatría de una estrella luciérnaga,
Llegando a la adoración clamorosa del sabor,
Del tejer jovial de tus manos,
Dibujos alineados hacia el mundo desfasado,
Columpiándose en la cuerda
Tan firme como quebrada,
Tan temible como llamada,
tan posible mantenerse como caer acabada.
Grito de mil canciones que sucumben,
Por el pesar del ahogo, por el danzar del dolorido amar,
Por el perseguir inquieto del pensar…
Que nunca nos dejó parar, vivir y libertar.

domingo, 17 de febrero de 2013

Trenzas

A veces los gritos de mil susurros inundan nuestros sentidos hasta dejarlos inertes. A veces las vidas aquí se entrelazan de maneras impensables, hacen trenzas con nuestras propias emociones, trenzas y trenzas. Cientos de trenzas. Te imagino mirándonos, con una mezcla de ternura y sabiduría en tus ojos, viendo cómo no paramos de hacer trenzas, que ni siquiera hemos decidido hacer.
 A veces puedo sentir esa mirada tan cerca que parece mía.

domingo, 3 de febrero de 2013

Feliz primer aniversario

Hoy hace un año, exactamente un año, desde el 4 de febrero de 2012. No puedo ni quiero relatar todo lo que ha ocurrido este año, ni porqué celebro esta fecha, el 4 de febrero. Recuerdo con nitidez absoluta dónde estaba hace un año: en una casita perdida del Prepirineo aragonés, con el hogaril lleno. Aquella noche llegamos a los 10 bajo cero.

Hablando de cosas que no sabía la repercusión que tendrían, experimentando algo que más tarde me daría cuenta de lo que llegaría a cambiar mi vida. Al principio sentí miedo porque aquello se me fue completamente de las manos. Hoy estoy orgullosa por haber tenido el valor de perder el control.

Celebro haber sabido perder el control a tiempo.

Por muchos años

domingo, 30 de diciembre de 2012

Adiós a todas esas cosas

El primer capítulo de la segunda temporada de Doctor en Alaska se titula así: Adiós a todas esas cosas. Qué sencillo y qué bien se adapta a lo que quiero contar. Hoy he hecho una hoguera. Todas las hogueras tienen magia, la de hoy ha sido la hoguera de cierre, de cierre de año, y de cierre de muchas otras cosas.

Creo que todo lo que ha nacido desde la nobleza, merece un final igual de noble. No puedes tirar a la basura algo que ha sido creado con nobleza, con amor o con honor. Algo así no puede acabar pudríéndose en un contenedor cualquiera, compartiendo muerte con los desechos de quién sabe qué. Algo así merece un final a la altura. Así digo adiós a todas esas cosas, que me han acompañado durante alrededor de 15 años. Había cosas de cuando tenía diez años, y cosas mucho más recientes de hace apenas unos meses. Ha habido un momento en que estaba tan cerca... hipnotizada por cómo ardía algo que acababa de tirar que ni siquiera sentía que me estaba quemando. La imagen es del final, del adiós definitivo a todas esas cosas.



" Nacemos, sufrimos, amamos, morimos. Y las olas siguen batiendo las rocas, las semillas maduran y las cosechas surgen y desaparecen, pero la tierra perdura ". V. Holt