Tan solo tengo que levantar la vista y verla. La entrada del concierto de Gotthard en Madrid, el año pasado. Significa demasiado. Me acuerdo de que ahí estaba, a tres metros de nosotros, dejando el alma en Angel, y explotando en un final Lift U up.
Parece un mal sueño.
Su voz ha formado parte de todos nosotros durante largo tiempo. Recuerdo esas magnificas fiestas en el piso, donde Gotthard jamás faltaba en la música que elegíamos. Recuerdo todas esas veces que él me ha acariciado con su voz, con su música.
No puedo decir más. Tan sólo volver a escuchar de nuevo, una y mil veces, a Steve.
http://www.youtube.com/watch?v=9vAcyenwaW4
jueves, 7 de octubre de 2010
sábado, 2 de octubre de 2010
La Historia de las Cosas
Estoy muy contenta. Me siento orgullosa. Estoy feliz.
Todo tiene que ver con una asignatura, Psicología Comunitaria. Cuando la primera cuestión que se plantea es la génesis de la pobreza y la desigualdad en el mundo, empiezas a pensar que va a ser algo distinto, que no se trata de una asignatura estandarizada más. Que quien crea ésta asignatura tiene mucho que decir, que hay cosas que necesitan ser dichas por alguien.
Ya había visto este vídeo antes, pero, fue con este vídeo con el que empezó todo y quiero que este aquí:
http://www.youtube.com/watch?v=ykfp1WvVqAY&feature=channel
Creo que aún hay esperanza. Aún hay personas en las universidades que hablan de cosas distintas, que quieren entender porqué este mundo está así de mal, porqué huele todo a podrido, porqué el sistema hace mucho que dejó de funcionar.
Todo tiene que ver con una asignatura, Psicología Comunitaria. Cuando la primera cuestión que se plantea es la génesis de la pobreza y la desigualdad en el mundo, empiezas a pensar que va a ser algo distinto, que no se trata de una asignatura estandarizada más. Que quien crea ésta asignatura tiene mucho que decir, que hay cosas que necesitan ser dichas por alguien.
Ya había visto este vídeo antes, pero, fue con este vídeo con el que empezó todo y quiero que este aquí:
http://www.youtube.com/watch?v=ykfp1WvVqAY&feature=channel
Creo que aún hay esperanza. Aún hay personas en las universidades que hablan de cosas distintas, que quieren entender porqué este mundo está así de mal, porqué huele todo a podrido, porqué el sistema hace mucho que dejó de funcionar.
martes, 14 de septiembre de 2010
Ave Fénix
"Poco importa lo fuerte que seas. A veces, sin que puedas remediarlo, se te come el mundo y pierdes el valor necesario para seguir adelante[...]. El temor a la enfermedad, la tristeza que acompaña a aceptar que el cuerpo no responde como esperabas, malentendidos entre amigos, interpretaciones erróneas de relaciones anteriores... Creo firmemente en que somos creadores de nuestro destino, pero es cierto que en ocasiones la vida nos levanta muros y nos hace retroceder sin haberlo buscado [...] Pero la valentía de mirar a los ojos de lo que nos interrumpe es el único paso neceario para saltar un obstáculo. Retroceder puede ser útil para avanzar con más energía".
R. Gago
" Aquellos que dicen que no tienen miedo no hacen más que expresar una anomalía cerebral. Claro que tenemos miedo, forma parte de nuestra condición de seres vivos, pero a la vez que miedo tenemos coraje, y eso nadie nos lo puede arrebatar, como una cicatriz, queda grabado a fuego en nuestra piel, y debajo de ésta".
Mientras pienso en esto, el tren me lleva de vuelta a casa. Me encanta la atemporalidad de viajar en tren, el paisaje pasando infinito ante tus ojos, el sol, majestuoso, se despide. Calma inacabable.
Me deslumbra un poco la luz, desorientada estoy. Temerosa, si.
Pero hay coraje.
Se que puedo.
miércoles, 11 de agosto de 2010
Terapeutas
Supongo que nadie nos preguntó si queríamos serlo. O tal vez sí. Es curioso cómo ciertas personas dedican toda su vida a comprender, esclarecer, y tratar de guiar a los demás y sus problemas. Es curioso cuando, te encuentras con el DSM-IV en la biblioteca, o en alguna conversación, y te sonríes, o más bien te ríes directamente. Cuando empezaste esta carrera pensabas que el cenit de la sabiduría en patología mental estaba allí, en ese manual, en ese enorme manual lleno de códigos y criterios diagnósticos. Cuando en segundo curso, orgullosa, te lo llevabas a casa, para consultarlo en alguna asignatura. Pero.. qué pronto el manual se queda corto. Como un vestido de adolescente que una mujer de 22 años se intenta poner. Se rompen las costuras. Al principio da miedo, es un miedo ansioso, porque..¿qué ocurre ahora? ¿Qué nos queda?. Hemos aprendido y también hemos dejado atrás miles de conceptos, desde la fiabilidad interjueces, la bondad de ajuste, la teoría PEN de Eysenck, el análisis funcional de la conducta, la hipótesis diátesis-estrés de psicopatología… Los descubrimos, los asimilamos, los aprendimos, y ahora contamos con ellos, están ahí, pero cuando tratas de usarlos, chas!, se rompen las costuras. En cierto modo me gusta, me gusta esa ruptura. Ese pequeño grito de la naturaleza humana, que dice, no conseguirás reducirme a un vestido que me queda pequeño, no conseguirás recluirme en un manual diagnóstico, no conseguirás describirme por completo mediante ninguna hipótesis.
Amo con todas mis fuerzas, esa rebeldía, ese olor a novedad, ese continuo reto. No sería yo, si no lo amase.
Amo con todas mis fuerzas, esa rebeldía, ese olor a novedad, ese continuo reto. No sería yo, si no lo amase.
martes, 27 de julio de 2010
Saltar o no saltar
Estoy aquí. Veo abajo una calle, algunos coches pasan, deben ser sobre las siete. Es un octavo piso. Estoy sentado en el alfeizar de esta azotea, donde algunos suben a fumarse su mierda de tabaco en los descansos. Los ladrillos están calientes de todo el día, recibiendo sol y más sol. Apenas lo noto. Sigo mirando hacia abajo. De vez en cuando comienzo a ver borrosa la calle, y los coches que pasan. Las lágrimas me están cegando. No pasa nada, al poco rato ya vuelvo a serenarme. Nadie sabe que estoy aquí, así que nadie me buscará aquí.
¿Cuál es el punto? No sé cual es el punto exacto en el que, decides que la vida te ha sobrepasado, y prefieres tirarte de un octavo, que llegar a casa, besar a tu novia, preguntarle amablemente qué tal ha estado su día, si aún queda algo de la cena de ayer, o qué vemos después de cenar para ahogar ese silencio ausente que aparece porque ya nada tenemos que decirnos.
No sé cuál es el punto en el que entiendes que estudiar ingeniería técnica aeronáutica fue lo más absurdo que hiciste en tu vida. Que en aquel momento te dejaste guiar por tus amigos, por la fuerza del grupo en el que estabas. Por tu padre que te presionaba para que estudiaras algo “de ciencias”, porque “no pienso pagarte una carrera estúpida que no sirva para nada”, y tu madre asentía valorando las palabras del gran patriarca.
El punto en el que acabas de entrar en un trabajo, con 31 años, en el cual te pagan muy bien, pero que odias con todas tus fuerzas, porque nunca quisiste dedicarte a esto.
El punto en el que todo está tan roto, y tan vacío que no hay manera de salvar absolutamente nada, porque ni tú mismo te reconoces en el puto espejo en el que te miras cada mañana para quitarte esa barba que en el asqueroso trabajo te piden que te quites.
El punto en el que decides subirte a una azotea, y saltar. No hay retorno, saltar o no saltar. Son ocho pisos. La muerte está asegurada. Hay que pensarlo bien.
Y de pronto, algo hace clic. No es pavor. Es más bien vértigo. Vértigo porque has decidido cambiar tu vida, en vez de quitártela. Vértigo e incertidumbre por lo desconocido, por lo que dirán de ti todos aquellos que ahora forman parte de tu vida. Una vida que hasta ahora ha sido fabricada, y casi vivida por otros, en vez de por ti.
Me fui a Argentina, y me puse a estudiar antropología mientras trabajaba en un restaurante de comida rápida para saciar mis gastos.
Hoy tengo 42 años. Soy muy feliz.
¿Cuál es el punto? No sé cual es el punto exacto en el que, decides que la vida te ha sobrepasado, y prefieres tirarte de un octavo, que llegar a casa, besar a tu novia, preguntarle amablemente qué tal ha estado su día, si aún queda algo de la cena de ayer, o qué vemos después de cenar para ahogar ese silencio ausente que aparece porque ya nada tenemos que decirnos.
No sé cuál es el punto en el que entiendes que estudiar ingeniería técnica aeronáutica fue lo más absurdo que hiciste en tu vida. Que en aquel momento te dejaste guiar por tus amigos, por la fuerza del grupo en el que estabas. Por tu padre que te presionaba para que estudiaras algo “de ciencias”, porque “no pienso pagarte una carrera estúpida que no sirva para nada”, y tu madre asentía valorando las palabras del gran patriarca.
El punto en el que acabas de entrar en un trabajo, con 31 años, en el cual te pagan muy bien, pero que odias con todas tus fuerzas, porque nunca quisiste dedicarte a esto.
El punto en el que todo está tan roto, y tan vacío que no hay manera de salvar absolutamente nada, porque ni tú mismo te reconoces en el puto espejo en el que te miras cada mañana para quitarte esa barba que en el asqueroso trabajo te piden que te quites.
El punto en el que decides subirte a una azotea, y saltar. No hay retorno, saltar o no saltar. Son ocho pisos. La muerte está asegurada. Hay que pensarlo bien.
Y de pronto, algo hace clic. No es pavor. Es más bien vértigo. Vértigo porque has decidido cambiar tu vida, en vez de quitártela. Vértigo e incertidumbre por lo desconocido, por lo que dirán de ti todos aquellos que ahora forman parte de tu vida. Una vida que hasta ahora ha sido fabricada, y casi vivida por otros, en vez de por ti.
Me fui a Argentina, y me puse a estudiar antropología mientras trabajaba en un restaurante de comida rápida para saciar mis gastos.
Hoy tengo 42 años. Soy muy feliz.
lunes, 19 de julio de 2010
Independentismo catalán y la Roja
Siento que esto tocará sensibilidades. Lo siento, la mía también está tocada.
Por una vez, sólo por una vez, en las calles de Lleida se pueden colgar banderas españolas. Sólo por una vez, las Ramblas de Barcelona se llenan de personas que celebran el triunfo del Mundial. Sólo por esta vez, en Cataluña, puedes gritar de alegría porque la selección de futbol de tu país es la mejor del mundo. Ví familias que salían sin miedo a las calles a sentir la celebración, vi personas que lloraban emocionadas porque era la primera vez en su vida, que dentro de Cataluña, podían salir de sus casas, y proclamar a los cuatro vientos que estaban orgullosos de su selección, sin correr el riesgo de que unos radicales les llamaran fascistas y les pegaran. Por una vez en Cataluña, no había miedo por sentirse español.
¿Por qué? Que alguien me diga por qué. ¿Por qué todavía hoy se tienen que callar las ideas, y las opiniones en Cataluña?. ¿Porqué si digo que me alegro por esta selección y por este momento, me tienen que insultar llamándome fascista? ¿Porqué con ese dogma independentista nos tachan de non gratos, de no personas, a quienes no compartimos la idea de nación catalana, la retórica de la famosa "Terra Lliure" y la adoración de la Estelada?
¿Por qué si es una tierra libre, no me siento libre en Cataluña?
Por una vez, sólo por una vez, en las calles de Lleida se pueden colgar banderas españolas. Sólo por una vez, las Ramblas de Barcelona se llenan de personas que celebran el triunfo del Mundial. Sólo por esta vez, en Cataluña, puedes gritar de alegría porque la selección de futbol de tu país es la mejor del mundo. Ví familias que salían sin miedo a las calles a sentir la celebración, vi personas que lloraban emocionadas porque era la primera vez en su vida, que dentro de Cataluña, podían salir de sus casas, y proclamar a los cuatro vientos que estaban orgullosos de su selección, sin correr el riesgo de que unos radicales les llamaran fascistas y les pegaran. Por una vez en Cataluña, no había miedo por sentirse español.
¿Por qué? Que alguien me diga por qué. ¿Por qué todavía hoy se tienen que callar las ideas, y las opiniones en Cataluña?. ¿Porqué si digo que me alegro por esta selección y por este momento, me tienen que insultar llamándome fascista? ¿Porqué con ese dogma independentista nos tachan de non gratos, de no personas, a quienes no compartimos la idea de nación catalana, la retórica de la famosa "Terra Lliure" y la adoración de la Estelada?
¿Por qué si es una tierra libre, no me siento libre en Cataluña?
lunes, 12 de julio de 2010
Conversaciones desde Roma
" Nunca te he visto mas guapa, ni mas sabia ni mejor, te han sentado bien los años y me alegra oir tu voz...
Y en el fondo de tus ojos donde guardas tus caminos, lo que llena y lo que duele, lo que nadie mas ha visto...
Es alli donde me quedo y en tu nueva paz respiro...
Y me crece verte fuerte porque todos somos niños".
Nebric
Y en el fondo de tus ojos donde guardas tus caminos, lo que llena y lo que duele, lo que nadie mas ha visto...
Es alli donde me quedo y en tu nueva paz respiro...
Y me crece verte fuerte porque todos somos niños".
Nebric
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